Cuando hablan de Creta y yo estoy en Marte

Cuando hablan de Creta y yo estoy en Marte
Cuando hablan de Creta

El Libro de mi Selva

El Libro de mi Selva
Mi selva

No importa cuándo si hoy es todavía

No importa cuándo si hoy es todavía
No importa cuándo

Ho'oponopono III ( Lo siento)



Se venden mentiras a gusto del consumidor.
Tan solo diseñe y elija la suya, 
repítasela cuantas veces necesite.
Ocupe el sentir con la más conveniente.
Ya sabe usted que bien repetida, 
acaba pareciendo verdad absoluta. 
Recomiendo no saltarse la toma de la noche.

Si llegado el momento, 
cayera encima el teatro de su vida, 
insista con la misma. 
Sintiéndolo mucho, 
aquí no atendemos reclamaciones.
Antes de comprarla, 
usted ya sabía que era mentira.
Lamento decirle 
que no llegará a sentirla por dentro. 
Sin duda el alma 
es un espacio 
que aun no dominan.

Manuela Ipiña

manuela ipiña







Ho'oponopono II (Perdón)

Perdona si no siento
la culpa de la que hablan.
Si nunca hago nada
en nombre de la cruz 
en la que ellos te estampan. 

Si tengo un orgasmo
o todos los que pueda. 

Si disfruto de la vida 
y no espero a que llegue 
de tus días el tercero. 

Si disfruto y no acepto 
que la culpa tenga 
que correr de mi cuenta. 

Si me tengo por digna,  
para que entre en casa
la persona que quiero.

Si me quito de la frente 
el sello del pecado.

Si prefiero el infierno
a un mártir en sotana. 

Si en verdad escuchas
porque yo no lo siento. 
 
Perdóname tú;
Yo lo hice hace ya tiempo.  

Sin perdón . 







Ho'oponopono I (Gracias)



Gracias a ti, que me viste feliz. Gracias a ti, que reías conmigo. A aquel que existió y al otro que no. Por ese momento que tú y yo sabemos, por la guerra que da una sábana blanca, por ese recuerdo que me hace cosquillas; porque al tiempo lo que queda, es el amor por encima de la herida. Porque elijo llevarme lo bueno conmigo, porque no hay motivo y la vida regala, porque no hay medida pasado el tiempo; porque amar solo es alegría compartida.


manuela ipiña

Roberto Juarroz

A veces me parece
que estamos en el centro
de la fiesta
sin embargo
en el centro de la fiesta
no hay nadie
En el centro de la fiesta
está el vacío
Pero en el centro del vacío
hay otra fiesta.


             ....................................

El amor empieza cuando se rompen  
los dedos 
y se dan vuelta las solapas del traje, 
cuando ya no hace falta pero tampoco 
sobra 
la vejez de mirarse, 
cuando la torre de los recuerdos, baja o 
alta, 
se agacha hasta la sangre. 
El amor empieza cuando Dios termina 
Y cuando el hombre cae, 
mientras las cosas, demasiado eternas, 
comienzan a gastarse, 
y los signos, las bocas y los signos, 
se muerden mutuamente en cualquier 
parte. 
El amor empieza 
cuando la luz se agrieta como un 
muerto disfrazado 
sobre la soledad irremediable. 
               Porque el amor es simplemente eso: 
la forma del comienzo 
tercamente escondida 
detrás de los finales.  

Una red de mirada 
mantiene unido al mundo, 
no lo deja caerse. 
Y aunque yo no sepa qué pasa con los ciegos,  
mis ojos van a apoyarse en una espalda  
que puede ser de dios.  
Sin embargo, 
ellos buscan otra red, otro hilo,  
que anda cerrando ojos con un traje prestado  
y descuelga una lluvia ya sin suelo ni cielo.  
Mis ojos buscan eso 
que nos hace sacarnos los zapatos  
para ver si hay algo más sosteniéndonos debajo  
o inventar un pájaro  
para averiguar si existe el aire  
o crear un mundo  
para saber si hay dios  
o ponernos el sombrero  
para comprobar que existimos. 




   buena poesía.

Yo también sucumbí a Rosalía





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